Toyota Corolla XLE : el punto de equilibrio entre equipamiento y rendimiento

El auto más vendido del mundo participa en una de las categorías más importantes de México: los sedanes compactos. El grado de competitividad en el segmento en ocasiones obliga a recalcular la estrategia, y el Toyota Corolla XLE llega a la gama 2022 en México justo a eso, a cerrar la brecha entre las versiones …

Toyota Corolla XLE : el punto de equilibrio entre equipamiento y rendimiento Leer más »

Fecha: 25-11-2021
Fuente: EL ECONOMISTA
Periodista: REUTERS

El auto más vendido del mundo participa en una de las categorías más importantes de México: los sedanes compactos. El grado de competitividad en el segmento en ocasiones obliga a recalcular la estrategia, y el Toyota Corolla XLE llega a la gama 2022 en México justo a eso, a cerrar la brecha entre las versiones LE y SE con un equilibrio entre equipamiento y rendimiento de combustible. Lo tuvimos a prueba.

El Toyota Corolla ofrece dos opciones de motor en México, uno de 1.8 litros y otro de 2.0 litros, además de la variante híbrida. Entre la versión más equipada con el motor pequeño (la LE) y la de motor grande (SE) había un área sin explorar. Los clientes pedían las amenidades del tope de gama, pero con el motor pequeño en busca de ahorro de combustible. De ahí nace la versión XLE.

A nivel visual será fácil identificarlo frente a las demás versiones. No lleva los parachoques deportivos ni el pequeño alerón de la variante SE, pero sí los faros de LED con la firma de tres jotas —que anteriormente no se ofrecían en ninguna versión con este motor— y rines de aluminio de 16”.

La clave está en el equipamiento

Toyota no sólo encontró un hueco en la gama del Corolla, sino en toda la categoría de sedanes compactos. Esta versión se coloca a un precio en el que sus rivales tienen versiones más baratas con menos equipamiento, o más costosas con más equipamiento, pero por los 435,300 pesos que cuesta el Corolla XLE, ningún otro modelo ofrece un precio similar, con una configuración de equipamiento, motor y transmisión parecida.

La propuesta de equipamiento de esta versión está compuesta por una pantalla de 7” compatible con Android Auto y Apple CarPlay —en una posición muy cómoda para leer mapas—, espejos laterales calefactables, quemacocos, espejo retrovisor electrocrómico, llave inteligente, climatización automática con modo Eco, tapicería en piel y asiento del conductor con ajuste eléctrico. Comparado con el Corolla SE, el tope de gama, lo único que no lleva es la pantalla de 8”, las paletas de cambio al volante y el cargador inalámbrico para teléfono, elementos de los que sinceramente se puede prescindir.

En lo demás, la cabina cumple. Hay algunos detalles que delatan que no se trata del tope de gama, como el acabado tan sencillo de las manijas o el volante sin decoraciones en contraste. Eso sí, todas las superficies de contacto habitual son acolchadas y las perillas tienen buen tacto. El diseño minimalista del tablero permite ubicar controles fácilmente, aunque me hubieran gustado espacios de almacenamiento un poco más grandes a lo largo de la cabina.

Finalmente, al hablar de espacio, el Toyota Corolla es competitivo, aunque no es el sedán más amplio de la categoría. El lugar para piernas es bueno, aunque a lo alto es un tanto reducido, sobre todo en la plaza central. Aquí el único aspecto donde quedó a deber es en amenidades: no hay puertos USB, conectores de 12 V ni salidas de A/C para quienes viajen atrás.

El Corolla más equilibrado de la gama

Antes decía que el Corolla que había que comprar era el híbrido. Hoy sigo pensando lo mismo porque es la opción más interesante de la gama por todo el valor que aporta en términos de ahorro, comodidad y equipamiento, pero si no quieres un híbrido, la versión XLE me parece la más equilibrada: tiene un motor suficiente para el día a día o para salidas ocasionales a carretera, y lo empata con una conducción cómoda y una buena dosis de equipamiento, sin disparar el precio con elementos que no necesita.

NOTICIAS DEL MERCADO